Oligosacáridos idénticos a los de la leche humana en las fórmulas infantiles: ¿Qué tan cerca estamos de demostrar un beneficio basado en evidencia?
Los oligosacáridos de la leche humana (HMOs, por sus siglas en inglés) se encuentran entre los componentes bioactivos de la leche materna más estudiados, respaldados por una sólida evidencia sobre sus beneficios que los relacionan con el desarrollo de la microbiota intestinal de los lactante, la maduración del sistema inmunológico y las interacciones entre las bacterias que ya existen en el intestino y las que llegan a colonizarlo.
Los avances recientes en biotecnología han permitido la producción industrial de un número limitado de estas estructuras, conocidas como oligosacáridos idénticos a los de la leche humana (HiMOs, human-identical milk oligosaccharides), y su incorporación a las fórmulas infantiles.
Una de las principales conclusiones de las revisiones es que la evidencia clínica que respalda los beneficios para la salud de la suplementación con HiMOs sigue siendo limitada. En los estudios realizados hasta la fecha, las fórmulas que contienen HiMOs han demostrado de forma consistente ser seguras, bien toleradas y capaces de promover un crecimiento no inferior al de las fórmulas estándar. Sin embargo, la evidencia sobre la reducción de la morbilidad, especialmente de las infecciones clínicamente relevantes, es inconsistente, de magnitud modesta y, en muchos casos, proviene de estudios que no fueron diseñados con la potencia estadística necesaria para evaluar estos desenlaces.
Aunque varios ensayos han reportado cambios en la composición de la microbiota intestinal o en biomarcadores inflamatorios hacia perfiles similares a los observados en lactantes alimentados con leche materna, a pesar de las modificaciones observadas en la microbiota y los biomarcadores, la evidencia todavía no demuestra de forma consistente un impacto en resultados clínicos importantes.
A pesar de la limitada evidencia que respalda estos beneficios, actualmente numerosas fórmulas infantiles comercializan la inclusión de HiMOs (promocionados como HMOs) y se venden a un precio superior al de fórmulas comparables que no contienen estos ingredientes.
Referencias:
- H. Duman, M. Bechelany, S. Karav, Human milk oligosaccharides: decoding their structural variability, health benefits, and the evolution of infant nutrition, Nutrients. 17 (1) (2024) 118, https://doi.org/10.3390/nu17010118.
- I. Hojsak, E.C. Dinleyici, C.H.P. van den Akker, M. Domellöf, N. Haiden, H. Szajewska, et al., Technical review by the ESPGHAN Special Interest Group on Gut Microbiota and Modifications on the health outcomes of infant formula supplemented with manufactured human milk oligosaccharides, J. Pediatr. Gastroenterol. Nutr. 82 (1) (2026) 225–234, https://doi.org/10.1002/jpn3.70032. [3] R. Shivakoti, B. Laughton, J. Mandell, A. Barrios-Ta




